Somos implacables en impulsar el cambio para promover los derechos de los niños y la igualdad para las niñas al trabajar juntos con la niñez, jóvenes, nuestros patrocinadores y asocios. Trabajamos para detener el matrimonio infantil forzado, abuso sexual y el embarazo en adolescencia.

Todo niño tiene derecho a acceder a una educación segura y de calidad.

Sin embargo, 124 millones de niños en todo el mundo no asisten a la escuela y 250 millones no están aprendiendo habilidades básicas como resultado de una educación de baja calidad.

A las niñas, a los niños con discapacidades, a los grupos minoritarios y a los niños que viven en áreas pobres y remotas se les suele negar el acceso a la educación. Esto tiene consecuencias de largo alcance en sus futuros y en los de sus familias, comunidades y países.

Promovemos el acceso gratuito e igualitario a la educación de calidad para todos los niños, desde el aprendizaje temprano hasta la educación secundaria. Trabajamos con los niños, sus familias, comunidades, la sociedad en general y los gobiernos, y abogamos a nivel local e internacional, para que todos los niños puedan obtener una educación.

Los jóvenes deben tener la oportunidad de liderar el cambio dentro de sus propias comunidades. Buscamos formas para que los niños vulnerables puedan entender y defender sus derechos.

En todo el mundo, las niñas sufren injusticias todos los días simplemente porque son jóvenes y mujeres. Nuestro objetivo es ayudar al movimiento por los derechos de las niñas a crecer, llevarlo de las bases a lo global, para que las niñas tengan un mayor control en sus vidas.

Alentamos a los niños y jóvenes a que respeten a las niñas y mujeres, y les damos poder para que se conviertan en aliados del movimiento mundial por los derechos de las niñas.

La desigualdad de género y la discriminación contra las niñas significa que a menudo se les roba el derecho de tomar sus propias decisiones de vida, desde lo que les sucede a sus cuerpos, hasta cuándo y con quién se casan.

El embarazo en la adolescencia puede privar a las niñas de su potencial al cesar su educación y darles responsabilidades de adultos. Se estima que 18 millones de niñas adolescentes dan a luz cada año.

Asegurar que las niñas y mujeres jóvenes se den cuenta de su derecho a la salud sexual y reproductiva y tenga control sobre sus vidas y cuerpos es fundamental para lograr la igualdad de género.

Trabajamos con socios de todo el mundo para permitir el acceso a servicios de salud sexual de calidad y eliminar prácticas dañinas como la mutilación genital femenina (MGF) y el matrimonio infantil, precoz y forzado.

Todos los niños tienen derecho a sentirse seguros, tanto en el hogar como en la escuela.

Plan International se compromete a proteger a los niños de la violencia y trabajar con las comunidades, las escuelas y los gobiernos que pueden desempeñar un papel activo en la protección de los daños.

Al brindar capacitación en derechos de los niños, disciplina positiva y técnicas de crianza de los hijos a las familias y comunidades, estamos ayudando a garantizar que los niños estén a salvo del abuso.

En particular, nos esforzamos por abordar las causas de la violencia de género trabajando con niñas, niños, socios y comunidades. ¿Por qué? Porque los actos de violencia socavan la autoestima de las niñas, su oportunidad de terminar la escuela, su libertad de movimiento y, en última instancia, su capacidad para prosperar.